Coordinó el aparato represivo durante 25 años en el gobierno de Fidel Castro

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Su figura es más recordada por los fusilados que tiene en su haber, que por la lealtad ya consabida a Fidel Castro desde su llegada al poder en La Habana en enero de 1959.
Con 77 años a cuestas (nació el 28 de abril de 1932) Valdés Menéndez pertenece a la vieja generación de militares cubanos que acompañaron a los hermanos Castro en su ascenso al poder, y tras la obsesiva compulsión de Fidel por exportar su revolución, fue uno de los principales comandantes que se encargó dentro de Cuba de coordinar, edificar y promover el aparato represivo.
Siempre recibió la venia de Fidel. Por eso fue ministro del Interior en dos ocasiones (1960 y 1979), y también llegó a ser viceministro primero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) por su papel de comandante.

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Por esto, consagrada la revolución, ascendió en el 60 al Ministerio del Interior (Minint).
Sin embargo, antes había logrado edificar un complejo sistema de guardia y custodia, espionaje y contraespionaje “rudimentario” para proteger a Fidel, por lo que con esos avales su mejor cartera sería la de Seguridad interior de Cuba.
Así se ganó entre amigos y enemigos el apodo de “sanguinario” y “Ramiro el Terrible”, pues, como dijo uno de sus hijos desde el exilio en una entrevista con el MIAMI HERALD, “lo que más se puede ganar con ese título en Cuba es abundancia, comida, viajes y transporte”.
En sus años dentro del gobierno, Fidel Castro siempre dispuso para Valdés de grandes cargos políticos a expensas de saber las diferencias y rencores enconados de su hermano Raúl hacia él: por la fuerte competencia que representaba este personaje.
Raúl no lo quiso
Así llegó a ser viceprimer ministro para el sector de la Construcción; vicepresidente del Consejo de Estado y vicepresidente del Consejo de Ministros.
Cuenta Brian Latell, un ex agente de la CIA en su libro DESPUÉS DE FIDEL, que Raúl siempre quiso mantener el control del Minint, por lo que logró que en 1985 su hermano desbancara a Valdés del cargo, aunque Fidel le pidió que fuera él mismo quien se lo dijera.
Esto impulsó las diferencias entre ambos líderes que 25 años después se volvieron a encontrar cara a cara compartiendo el poder ante los cubanos, sin Fidel como titán.
Es miembro del Buró Político. Desde 1996 es presidente del Grupo Industrial para la Electrónica, desde 2006 ocupa el cargo de ministro de la Informática y las Comunicaciones y desde febrero de 2009 tiene la vicepresidencia del Gobierno, por lo que su ascenso fue más visto como un capricho de Fidel que del propio Raúl, porque la Revolución esté protegida teniendo a uno de los duros “históricos” firmes en el poder.
La relación de Valdés con el Gobierno venezolano ha venido tomando fuerza en los últimos años. Como ministro de la cartera de Comunicaciones e Informática ha sido responsable de las firmas de más de 30 convenios en el marco de la Comisión Cuba-Venezuela, entre ellos el futuro cable de fibra óptica que desde Venezuela “suplirá” de banda ancha a la isla.
Así, un militar, con dotes de represor y ahora censurador, asesorará a Venezuela en materia eléctrica. Hágase la luz.
Fuente: El Universal, de Caracas; Frank López Ballesteros. Servicio sindicado simple.
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